El metro más antiguo de Milán se extiende hacia el oeste. Las obras para la ampliación de la línea M1 del metro desde Bisceglie hasta Baggio comenzaron oficialmente el 25 de febrero. Se prevén tres nuevas estaciones que conectarán el histórico barrio con el centro de la ciudad en un e unos 20 minutos. El plan prevé un recorrido de poco más de 3 kilómetros completamente subterráneo, que también traerá consigo una remodelación de las zonas circundantes en superficie, con nuevas zonas verdes y espacios pensados para los residentes, como canchas de baloncesto y un skate park.
Las cifras de la ampliación de la M1: costes, plazos y estimaciones de pasajeros
Uno de los objetivos de esta ampliación de la línea M1 es, sin duda, mejorar las conexiones entre algunos de los barrios occidentales más poblados de Milán y municipios vecinos como Cesano Boscone, Settimo Milanese y Cusago. Según el concejal de Obras Públicas, Marco Granelli, solo los residentes que vivan a menos de 1,5 km de las tres nuevas estaciones —Parri-Valsesia, Baggio y Olmi— formarán una cuenca de unos 60 000 usuarios que ganarán en proximidad al centro de la ciudad. La concejala de Movilidad, Arianna Censi, también ha destacado que se estima que las nuevas paradas acogerán anualmente a 7,5 millones de pasajeros.
La ampliación de la línea M1 hacia Baggio la llevará a cabo un consorcio de empresas liderado por Eteria junto con Ghella y Cmb, con un coste total de 362 millones de euros, financiados por el Estado y el Ayuntamiento de Milán. Metropolitana Milanese (MM) supervisará todas las fases de las obras y, en general, del proyecto, que debería garantizar una buena integración de las paradas, con accesos cómodos en las calles más transitadas, como la via Valsesia, o a menos de 700 metros del centro de Cesano Boscone. Se prevé que las tres nuevas estaciones estén terminadas y, por lo tanto, operativas, dentro de unos cinco años y medio.