La primavera está hecha para estar al aire libre, sumergirse entre miles de flores, pasear por el Parque Sempione, admirar los cerezos en flor en la colina del mismo nombre en Bicocca y disfrutar de un buen spritz a orillas del Naviglio a las 18:00, cuando el sol aún está alto en el cielo. Sin embargo, hay quien ama la naturaleza virgen, o casi, y prefiere una bonita excursión al campo a un aperitivo milanés.
Si tú también formas parte de esta segunda categoría y estás buscando una ruta de senderismo impresionante para un fin de semana fuera de la ciudad, esto te dará ganas de salir ya mismo. En la orilla trentina del lago de Garda hay una ruta suspendida entre el agua y el cielo, inmersa en el verde de la vegetación lacustre. Vistas espectaculares y mucha naturaleza, con un toque de adrenalina gracias a los 400 escalones metálicos anclados a la roca: ideal para los temerarios, desaconsejado para quienes sufren de vértigo.
Un sendero suspendido sobre el lago
Algunos tienen en casa cuadros que retratan precisamente este panorama, pintado sobre lienzo con los mismos colores intensos. Creado originalmente para superar las escarpadas crestas rocosas que se sumergen en el lago, hoy el Sendero Busatte-Tempesta es una auténtica obra maestra de la ingeniería excursionista. Con vistas a la orilla trentina del Garda, tiene una longitud total de unos 8 km y ofrece unas vistas impresionantes del lago, del Monte Brione y de los característicos pueblecitos lacustres italianos, como Riva del Garda.
Una combinación de factores, desde su extraordinaria belleza hasta la riqueza de su flora, lo ha hecho famoso a nivel internacional. Pero lo que lo hace aún más emblemático son las espectaculares escaleras de hierro, que han convertido esta ruta en un destino muy codiciado. Estas pasarelas y las largas escaleras encajadas en las paredes verticales permiten a quien las recorre sentirse suspendido en el vacío, siempre con total seguridad.
Tras una primera parte del recorrido relativamente sencilla, se llega a las tres espectaculares escaleras metálicas que interrumpen el trazado. Se empieza por el Salt della Cavra, luego se afronta el más exigente Corno di Bò, hasta la tercera rampa en la Valletta di Santa Lucia, en una sucesión de saltos y vistas que culminan en una caminata realmente maravillosa.
¿Desde dónde se parte y cómo llegar?
La aventura empieza en el municipio de Nago-Torbole, que está a unas 2 horas y 40 minutos de Milán. Una vez allí, sigue las señales hacia el Parco delle Busatte o el Parco Avventura hasta llegar a una zona recreativa llena de vegetación, donde podrás dejar el coche en el aparcamiento (en su mayor parte gratuito). Toma el sendero CAI hacia Tempesta, que atraviesa un característico bosque mediterráneo de encinas, pinos marítimos y olivos, y prepárate para una espléndida ruta de senderismo.