Marysoul Yoga es el primer centro donde puedes practicar esta disciplina holística… ¡junto a los gatos! Sí, has entendido bien: entre las asanas, estarás rodeado de felinos en una sala diseñada especialmente para ellos. ¿Y lo mejor de todo? Todos los gatos presentes son adoptables, por lo que tus sesiones de yoga también pueden convertirse en un encuentro especial que podría cambiar una vida.
La idea es de Eleonora Coco, propietaria del centro, que además de amar profundamente el yoga, es una gran apasionada de los gatos. Así que decidió unir sus dos pasiones, creando un espacio de bienestar pensado para el cuerpo, el corazón y el espíritu.
El centro de yoga con gatos de Milán

La inspiración vino de Musa, su gatita, mimada y querida por las alumnas de Eleonora durante las clases de yoga en su casa.
Marysoul Yoga no es solo un centro donde aprender yoga y obtener todos los beneficios para el cuerpo y la mente. También es un lugar donde experimentar las ventajas de la terapia con animales, a menudo subestimada pero increíblemente poderosa. Los gatos no solo ofrecen mimos y cariño, sino que se dice que absorben la energía negativa y liberan energía positiva, enriqueciendo la experiencia de bienestar en 360 grados.
Eleonora lo atestigua directamente:«Muchas personas llegan y dicen: «Entro en esta sala y todo se me pasa»».
¿Y si eres alérgico? ¡Una pregunta más que legítima! En Marysoul todo el mundo puede practicar yoga: la presencia de los gatos se limita a una sala, mientras que hay otra sala dedicada a quienes prefieren practicar sin felinos, ya sea por alergias o simplemente porque no les gustan.

Antes de comenzar la sesión, puedes jugar o acariciar a los gatitos que hay allí y, si por casualidad surge un amor especialmente fuerte, puedes preguntar cómo adoptarlo.
Dónde: Via Antonio Panizzi, 6.