Hasta 1928 circulaba por Milán un tranvía totalmente negro con cristales tintados, al que los vivos no podían subir. Se llamaba «la Gioconda» y su historia fascinó a Eleonora Duse y a Auguste Rodin
En Milán, los tranvías no son solo medios de transporte, sino auténticos testigos de la historia de la ciudad. Los «Carrelli», amarillos y de colores vivos, siguen circulando hoy en día por muchas líneas,...