Milán sigue creciendo y, por desgracia, también lo hacen los precios de la vivienda. Según el último informe publicado a principios de 2026, el mercado inmobiliario bajo la Madonnina ha alcanzado un nuevo máximo histórico: 5615 euros por metro cuadrado. La media de la ciudad ha subido un 4,4 % en solo un año, lo que hace que la compra de un apartamento sea cada vez más inalcanzable para muchos y confirma a Milán como la ciudad más cara de Italia.
Sin embargo, la verdadera novedad no tiene que ver con Cordusio o Brera, zonas que ya se encuentran en niveles prohibitivos. Lo sorprendente son los barrios que antes se consideraban periféricos o vinculados a la vida universitaria, donde los precios están creciendo tan rápidamente que cada vez se reduce más la diferencia con el centro histórico.
El auge inesperado de Città Studi y Lambrate

En su día, Città Studi y Lambrate representaban el destino ideal para estudiantes y parejas jóvenes que buscaban precios más asequibles, pero las cifras de 2026 muestran un panorama diferente ( +7,3 % / 4949 euros por metro cuadrado). La remodelación de Scalo Lambrate y la demanda constante relacionada con el Politécnico han impulsado al alza los precios, arrastrando a toda la zona este de Milán. Hoy en día, comprar una casa aquí significa enfrentarse a valores cada vez más cercanos a los de los barrios históricamente más exclusivos.
Sorpresa en las afueras: el salto de Vialba, Gallaratese y Forlanini
Otra zona que sorprende es Vialba, Gallaretese, situada dentro del Municipio 8, y también Forlanini, Municipio 4. Consideradas zonas periféricas e históricamente residenciales, ahora son zonas que están experimentando una fuerte aceleración:
- Vialba /Gallaratese (+6,6 % / 3107 euros por m²)
- Forlanini (+6,1 % / 4857 euros por m²)
La paradoja del lujo: Navigli y Bocconi frenan

Mientras que la periferia se acelera sin descanso, llega una señal sorprendente de las zonas que siempre han sido símbolo de la vida nocturna y de las inversiones universitarias más codiciadas. Barrios como Navigli y Bocconi, tras años de continuas subidas, muestran un ligero cambio de tendencia: los valores han registrado un pequeño pero significativo descenso del 0,7 %. No obstante, los precios siguen siendo considerables a pesar de la desaceleración ( 6922 euros por metro cuadrado) .
Estos datos lanzan un mensaje claro y difícil de ignorar: en Milán ya no existen barrios «refugio». Si incluso zonas como Vialba o Gallaratese superan el 6 % anual, el peligro es que toda la ciudad se convierta en un espacio reservado casi exclusivamente a las rentas más altas, expulsando precisamente a quienes la han habitado y dado vida hasta ayer. En 2026, el sueño de una vivienda asequible parece cada vez más lejano, casi desaparecido.