No faltan lugares donde tomar el aperitivo en Milán, pero la oferta suele repetirse: unos cócteles bien agitados, un bufé más o menos rico y una velada que se escapa como tantas otras. Sin embargo, hay un lugar que esconde una apetitosa sorpresa capaz de hacer único el fin de semana. Una experiencia que combina abundancia, originalidad y un precio realmente raro en la ciudad. ¿Dónde? En Foresta Woodbar, en Via Celestino IV.

Foresta Woodbar: la jungla urbana de Milán que sorprende
Entrar en Foresta Woodbar significa sumergirse en un ambiente inigualable en Milán. Paredes con paneles de madera que recuerdan a troncos de árboles, lámparas suspendidas que parecen nidos de pájaros y un diseño inspirado en ramas y raíces. La atmósfera es cálida, suave y acogedora, perfecta para una velada con amigos o para celebrar un acontecimiento especial. Un verdadero viaje a un bosque urbano, sin salir del corazón de la ciudad.
¿El aperitivo? Abundante e inesperadamente barato

Ya en el aperitivo, Foresta Woodbar conquista. No se trata de una simple bebida con dos aperitivos, sino de una propuesta completa: cócteles cuidadosamente preparados y un buffet salado repleto de sabrosos platos. Desde focaccia caliente hasta platos contundentes, aquí nadie corre el riesgo de quedarse con hambre. Todo ello por sólo 13€, un precio que incluye tanto la bebida como el acceso al buffet: una cifra que, en una ciudad como Milán, suena casi increíble.
¿Qué pasa a las 10 de la noche? El secreto de Foresta Woodbar que pocos conocen

Sin embargo, el verdadero giro viene después. Todos los viernes y sábados por la noche, entre las 22.00 y las 22.30, el bar de Foresta Woodbar se transforma en un triunfo de los dulces. Tartas, strudels recién horneados, tartas de manzana, galletas y postres caseros hacen su aparición en un buffet de dulces «todo lo que puedas comer», que ya se ha convertido en un pequeño mito entre los golosos.
¿Lo más sorprendente? No hay que pagar nada extra: el acceso al buffet de dulces ya está incluido en el precio del aperitivo de 13 euros. Los que se sientan tentados pueden servirse postres ilimitados hasta bien entrada la noche, para un auténtico maratón de postres.
¿Merece realmente la pena tomar un aperitivo en Foresta Woodbar?
El lugar no se limita a los postres en abundancia: el personal es amable y rápido, los espacios están bien cuidados y son pintorescos, y la fórmula del «aperitivo reforzado» permite incluso bandejas de platos servidos en la mesa. No es de extrañar que muchos milaneses y no milaneses elijan el Foresta Woodbar para cumpleaños, graduaciones y veladas de grupo. ¿El único consejo? Reserve siempre, sobre todo los fines de semana: las plazas se agotan rápidamente.
Con bebidas especiales, un ambiente que parece una jungla urbana y un precio imbatible, Foresta Woodbar se ha convertido en una visita obligada para quien busque algo diferente en Milán. Sobre todo si no puede resistirse a un bufé de dulces ilimitado que, por sólo 13 euros, hace que quiera volver una y otra vez.
Dirección: Via Celestino IV, 6.
Abierto de lunes a viernes 12-16/18-00. Sábado 18-02. Domingo 18-00.