En un tranquilo rincón de Milán se encuentra un lugar especial para todos aquellos que han tenido un compañero de cuatro patas en su vida. Un lugar donde la nostalgia de los buenos tiempos y la falta de un maullido, un chillido o un ladrido encuentran la paz al ver un nombre imborrable grabado en piedra. «Il Fido Custode » de Milán es el mayor cementerio de animales de Europa. Está situado en la zona de Quinto Romano, en el corazón del Parco Sud. Aquí descansan perros, gatos y conejos, pero también algunos caballos, hámsters e incluso una salamandra.
Los servicios y costes de ‘Il Fido Custode
La idea partió de Fabio Bianchi, que tomó la iniciativa con la intención de ofrecer a las familias un lugar donde acordarse de sus amigos de cuatro patas. «Il Fido Custode» ofrece numerosos servicios, desde el entierro con tumbas que pueden personalizarse con epígrafes y fotografías, hasta la incineración individual con entrega de cenizas, pasando por servicios de apoyo psicológico para los dueños.
Los costes varían en función de las necesidades y deseos de los propietarios, con el objetivo de ofrecer un entierro digno a un precio asequible. Por ejemplo, la tarifa para una incineración colectiva ronda los 50 euros, mientras que para una incineración individual el coste es más elevado, entre unos 200 y 300 euros, incluida la entrega de la urna cineraria. En cuanto al entierro, los precios pueden oscilar de media entre 80 y 500 euros, dependiendo de diversos factores como el peso del animal y la personalización elegida para la tumba. El cementerio también ofrece servicios como la recogida a domicilio de los restos y la certificación veterinaria obligatoria.

Para Fabio y muchos otros, afrontar la pérdida de un animal que, a la larga, se convierte en un miembro de pleno derecho de la familia puede resultar difícil. Un lugar como «The Fido Guardian», donde uno puede visitar a su compañero, puede ayudar en el proceso de duelo, además de hacer que uno se sienta más cerca de su amigo de cuatro patas. Así pues, el valor emocional y la relación entre el hombre y su mascota son cada vez más tenidos en cuenta e importantes en la cultura actual, hasta el punto de que, a partir del 1 de enero de 2025, en Milán será posible ser enterrado junto a su mascota.