No siempre hace falta viajar durante horas o ir al extranjero para sentirte en un paisaje de documental de montaña. A menos de una hora de Milán, a pocos minutos del centro de Como, hay un recorrido circular que logra combinar naturaleza, aventura y un pedazo de historia local.
Hablamos del sendero que lleva a la famosa Scala del Paradiso: una espectacular escalera de piedra de unos 900 peldaños, en pleno corazón delParque Regional de la Spina Verde. El recorrido mide poco menos de 5 kilómetros y sigue la antigua ruta de los contrabandistas, bordeando la frontera entre Italia y Suiza. A lo largo del camino no falta de nada: subidas que se notan, vistas panorámicas, un puente tibetano suspendido e incluso antiguas trincheras que datan de la Primera Guerra Mundial.
El reto de los 900 escalones: la Scala del Paradiso
El verdadero protagonista del itinerario es, sin duda, la Scala del Paradiso: una larga y empinada escalera de unos 900 peldaños, construida con piedra local para permitir a los guardias fronterizos de la Guardia di Finanza controlar la frontera y frenar el contrabando, una actividad que en el pasado era muy común por estos lares.
La subida se nota y te deja un poco sin aliento, pero nada insuperable. Lo bueno es que casi siempre caminas a la sombra del bosque, en un ambiente silencioso y un poco fuera del tiempo. Y mientras subes, el cansancio pasa a un segundo plano: entre los árboles empiezan a abrirse vistas cada vez más bonitas del lago de Como y de las montañas que lo rodean, haciendo que cada escalón resulte mucho más ligero.
El puente tibetano y las trincheras de la Línea Cadorna

Pero lo mejor del recorrido no se limita a la Scala del Paradiso. Al continuar por el circuito, llegas a uno de los tramos más sorprendentes: un puente tibetano suspendido sobre un desfiladero del bosque, que se puede cruzar con total seguridad.
Entre pasarelas de madera y cables de acero, te sumerges en una perspectiva insólita de la parte más salvaje del Parque de la Spina Verde, con esa agradable sensación de aventura que hace que el camino sea aún más memorable.
Y eso no es todo. Un poco más adelante, el sendero cambia de ambiente y da paso a la historia: a lo largo del recorrido te encontrarás con las trincheras de la Línea Cadorna, antiguos caminatos militares y fortines subterráneos construidos durante la Primera Guerra Mundial.
Adentrarse en estos pasajes —mejor llevar una linterna o al menos el móvil cargado— le da un toque de exploración a la excursión, haciéndola interesante también para familias con niños curiosos.
Información práctica: cómo llegar y detalles del recorrido

Por dónde empezar:
Uno de los puntos de acceso más prácticos es Ponte Chiasso, pero también puedes partir cómodamente desde Colverde, dejando el coche en el aparcamiento de Via Dunant.
Longitud y tiempos:
El recorrido circular mide unos 4,8 km y se recorre en una media de 2 a 2 horas y media, tomándotelo con calma y parando de vez en cuando para disfrutar de las vistas.
Nivel de dificultad:
El sendero está clasificado como de senderismo (E). No hay tramos especialmente expuestos o peligrosos, pero los 900 escalones de la Scala del Paradiso requieren un mínimo de entrenamiento y calzado de montaña con buen agarre. Es mejor evitarlo si tienes problemas de rodillas.
Cuándo ir:
La mejor época es la primavera y el otoño, cuando las temperaturas y los colores del paisaje están en su máximo esplendor. Pero el recorrido también es agradable en verano, gracias a la fresca sombra del bosque que acompaña gran parte de la caminata.
Para esta excursión basta con el equipo básico, sin requisitos especiales: botas de montaña, siempre imprescindibles, una buena provisión de agua (un litro y medio suele ser suficiente) y, si quieres, un par de bastones para ayudarte en los tramos de subida.
En la mochila también conviene llevar alguna prenda ligera de recambio, porque a lo largo del recorrido puede pasar de momentos de esfuerzo y calor a tramos más frescos y sombreados, con una sensación casi «fuera de temporada» incluso en los meses más templados.