Todo el mundo en Milán ha probado al menos una vez esa porción alta y esponjosa, con una mozzarella tan fundente y chorreante que se necesita una servilleta extra.
Hay un lugar en Milán que no es sólo una pizzería, sino un auténtico ritual urbano. No tiene un cartel llamativo, ni necesita mucha presentación: se entra, se pide lo clásico y se sale satisfecho.
Es una institución que lleva más de setenta años produciendo ininterrumpidamente el mismo e inimitable trozo de historia. Hablamos de Spontini, la pizzería al taglio que ha redefinido el concepto de comida rápida milanesa.
El misterio de sus orígenes: ¿por qué se llama Spontini?

La historia de este icono milanés comenzó allá por 1953 en una estratégica esquina al principio de Corso Buenos Aires. Una época dorada para la ciudad, donde los sabores sencillos se encontraban con el deseo de novedad.
La curiosidad oculta: al contrario de lo que muchos piensan, la familia toscana que inició el negocio no se llamaba Spontini (su apellido era Banti). El nombre simplemente lo heredaron de la calle donde abrieron su primera trattoria, convertida más tarde en pizzería al taglio: Via Spontini 4.
Un homenaje toponímico que se convirtió en marca.
Después de 1977, la gestión pasó a Giuliano Giarelli y Nello Urani, y luego, desde 1987, a Massimo Innocenti, quien, con visión empresarial, ha transformado un restaurante histórico en una marca mundialmente apreciada, manteniendo el corazón y el alma del original.
El secreto del corte: 400 grados y el ingrediente perfecto
Lo que hace que la pizza de Spontini sea inmediatamente reconocible es su textura: alta, increíblemente blanda por dentro y con una base ligeramente crujiente, casi caramelizada, gracias a un hábil uso del aceite en la sartén.
Pero la verdadera magia está en la cocción y el condimento:
- El horno de leña: la pizza se cuece en un horno de leña que alcanza la increíble temperatura de 400°. Es este intenso calor el que le confiere esa suavidad inigualable en un tiempo récord, garantizando siempre un producto muy fresco.
- Mozzarellaen ríos: El detalle que vuelve locos a los clientes es la generosa cantidad y calidad de la mozzarella. Bien seca y cortada en lonchas regulares, se funde durante la cocción, creando ese río de queso fibroso y chorreante que se ha convertido en su firma visual.
De Milán a Tokio: el Imperio Rojo conquista el mundo en 2025
Si pensaba que esta rebanada era exclusiva de los milaneses, prepárese para sorprenderse. En 2025, Spontini ya no es sólo la pizzería de la esquina de Corso Buenos Aires, sino un auténtico embajador del Made in Milan mundial.
Lo que antes era una pequeña tienda familiar se ha convertido en un gigante con más de 30 locales repartidos por los puntos más estratégicos del planeta:
- La rebanada alta y esponjosa ha hechizado literalmente a Oriente: hoy se puede encontrar el letrero rojo brillante en los barrios más cool de Tokio, Yokohama y Fukuoka en Japón, pero es en Corea del Sur (con no menos de 6 locales, incluido el vibrante de Seúl) donde se ha desatado una auténtica «Spontini-manía».
- La receta de 1953 también ha llegado intacta a Oriente Próximo. Entre los rascacielos de Doha (Qatar) y la modernidad de Riad (Arabia Saudí), los habitantes hacen cola para comer la misma mozzarella fibrosa que se comía en Via Spontini 4.
No importa si está a la sombra de la Madonnina o bajo las luces de neón de Shibuya: la promesa es que ese sabor, cocinado a 400 grados, sigue siendo idéntico en todos los rincones del planeta.
El reto en casa: la receta de pizza de Spontini

Si la idea de ir a una de las 30 pizzerías Spontini que hay en Italia y en el extranjero no es posible de inmediato, puede probar a hacer usted mismo la receta, que, a pesar de su sencillez, esconde la maestría de los años 50.
Un consejo: la masa de Spontini es famosa por ser muy húmeda, lo que contribuye a su increíble suavidad.
Receta inspirada en la histórica rebanada
- Dosis: 1,8 kg de harina 00, 1,2 litros de agua tibia y 25 gramos de levadura de cerveza.
- Levado clave: tras formar una masa de consistencia media, el primer levado es de sólo 20 minutos.
- La segunda fermentación: una vez extendida en el molde redondo de 50 cm (bien engrasado), la masa reposa otros 30 minutos.
¿El toque final? La cobertura no se limita a tomate y mozzarella. La tradición exige añadir anchoas y, sobre todo, agujerear la pizza después de añadir la mozzarella para evitar que se hinche demasiado. Una vez en el horno de casa a 250°, bastan 15 minutos para el tomate, y sólo 3 minutos después de añadir la mozzarella, para disfrutar de una porción que sabe a historia milanesa.
Dónde comer pizza Spontini en Milán
- Via Gaspare Spontini, 4 (zona de Corso Buenos Aires): el local histórico.
- Via Santa Radegonda, 11 (cerca del Duomo y la Galleria Vittorio Emanuele II)
- Piazza 5 Giornate, 6.
- Viale Papiniano, 43.
- Via Cenisio, 37 (esquina con Piazza Diocleziano).
- Via Marghera, 3.
- Piazzale Ferdinando Martini, 10.
- Piazza Duca d’Aosta, 8 (dentro de la Estación Central).
- Via Arona, 15.
- Viale Umbria, 16 (plaza Lodi).