Hay una forma de dejar atrás el tráfico de Milán y encontrarse, en un par de horas, suspendido entre las nubes y los glaciares perennes de los Alpes. Y no, no necesitas un vuelo privado ni un presupuesto desorbitado. Solo tienes que saber que desde la estación central sale un tren que, por solo 12,50 €, te lleva directamente a la frontera suiza, abriéndote las puertas de una de las experiencias ferroviarias más increíbles del planeta: el Tren Rojo del Bernina.
Si te apetece una escapada que deje boquiabiertos a tus amigos (y también a ti mismo), toma nota de este itinerario. Es la combinación perfecta entre aventura low cost y paisajes de ensueño, ideal para quienes buscan una escapada de la ciudad sin tener que planificar un viaje intercontinental completo.
La excursión fuera de Milán más bonita del invierno: rumbo a Tirano

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Tu aventura comienza con un gesto muy sencillo: un billete de Trenord a Tirano. Olvídate del estrés del tráfico en la carretera nacional 36 o de las interminables colas al volver el domingo. Desde la estación central de Milán salen trenes cada hora que, en unas dos horas y media, sin transbordos, te llevan directamente a la frontera suiza.
El precio es la verdadera sorpresa: por solo 12,50 € (tarifa estándar de segunda clase) cruzas toda la Valtellina, bordeas el lago de Como y llegas a Tirano totalmente relajado.
Nuestro consejo: toma el tren de las 06:20 o las 07:20. Tendrás todo el día por delante y podrás admirar el amanecer que ilumina las cimas sobre Lecco. ¿El regreso? Los trenes desde Tirano son frecuentes hasta las 20:08, lo que te permite disfrutar de la puesta de sol sobre los Alpes.
A bordo del Trenino Rosso del Bernina: ¿qué vagón elegir?
Una vez en Tirano, te encontrarás ante lo que muchos definen como «el tren más bonito del mundo». Pero cuidado, ¡no todos los vagones son iguales! Si tu objetivo es hacer fotos espectaculares, opta por los vagones clásicos. Son los vagones vintage con ventanas que se bajan manualmente: perfectos para sentir el aire helado en la cara y hacer fotos sin el molesto reflejo del cristal.
Si, por el contrario, buscas la máxima comodidad, puedes optar por:
- Vagones Allegra: modernos, súper silenciosos y con grandes ventanales.
- Bernina Express Panorámico: ¡aquí el techo es de cristal! Es la opción más espectacular, pero recuerda que es necesario reservar plaza (unos 16 CHF más que el billete sencillo).
De Tirano a St. Moritz: glaciares, lagos y el viaducto de los sueños
El viaje de Tirano a St. Moritz es un crescendo de pura adrenalina. En solo 60 km, el tren supera un desnivel de 1824 metros. Nada más salir, pasarás por el viaducto helicoidal de Brusio, una estructura circular única en el mundo en la que el tren parece casi morderse la cola.
Pero el verdadero espectáculo llega después. Pasarás por Alp Grüm, una parada panorámica aislada del mundo, donde podrás bajar a tomar un café con vistas directas al glaciar del Palü. A continuación, alcanzarás el punto más alto en Ospizio Bernina (2253 m), entre el Lago Bianco y el Lago Nero, para luego descender hacia la mundana St. Moritz.
Es un viaje que atraviesa los paisajes de la película «Cinco días en verano» y te hace sentir como un explorador del siglo pasado.
Información práctica: cómo reservar tu fin de semana low cost
Organizar este viaje a Suiza desde Milán es muy fácil gracias a la tecnología digital. No tienes que hacer colas, puedes gestionarlo todo desde tu smartphone mientras vas en metro.
- Billete Milán-Tirano: cómpralo en la aplicación Trenord por 12,50 €. Es un billete digital que no hay que validar: basta con mostrarlo en el teléfono.
- Billete del Bernina: puedes comprarlo online en la página web treninorosso.it. El coste de Tirano-St. Moritz es de unos 30 € por trayecto, pero comprueba siempre las ofertas de «day pass» si quieres bajar y subir en varias estaciones.
- Lo que no debes olvidar:
- El documento de identidad (¡válido para viajar al extranjero!).
- Powerbank (grabarás tantos vídeos que se te agotará la batería).
- Ropa técnica: en Milán hay 10 grados, pero a 2200 metros la temperatura desciende drásticamente por debajo de cero.