En Milán, la historia se lee en los edificios, pero también la puedes descubrir sentándote a la mesa. El Boeucc, uno de los locales más antiguos de la ciudad, nació en 1696 como una pequeña taberna entre la via Borgogna y la via Durini. Su nombre en milanés significa «agujero» y hace referencia precisamente al tamaño reducido del local original.
Una pequeña taberna en la historia de Milán
A lo largo de los siglos, la taberna se ha convertido en un referente de la cocina milanesa y ha entrelazado su historia con la de la ciudad. Entre sus clientes, según cuentan en el local, estaba Giuseppe Mazzini. La tradición del Boeucc también lo vincula a las Cinco Jornadas de Milán, que, según se dice, empezaron precisamente en esa pequeña taberna.
El restaurante también ha tenido clientes ilustres del mundo de la música y el teatro. Arturo Toscanini solía ir por allí y, según una anécdota que cuenta el Boeucc, Lorin Maazel llegó tarde a dirigir «Falstaff» después de quedarse de más rato en la mesa. A Eduardo De Filippo también le encantaban sus espaguetis con tomate y albahaca.
Del Palazzo Belgioioso al regreso a las raíces
En 1939, el Boeucc se trasladó a las antiguas caballerizas del Palazzo Belgioioso, entre la plaza della Scala y San Babila. Se quedó allí durante más de ochenta años, antes de cambiar de dirección de nuevo: en 2025 volvió a abrir en el número 16 de Corso Monforte, a pocos pasos del lugar donde nació.
La cocina milanesa del Boeucc
La historia también sigue viva en la carta, donde aparecen algunos clásicos de la cocina milanesa: risotto al azafrán, risotto al salto, cotoletta y ossobuco con risotto. La carta cambia según la disponibilidad de los productos de temporada, pero la tradición milanesa sigue siendo el eje central de la oferta.
📍 Antico Ristorante Boeucc, Corso Monforte 16, esquina con la calle Ronchetti. El restaurante abre para comer y cenar; cierra los domingos y los sábados a la hora de comer.