Si pensabas que el invierno había decidido saltarse su turno este año, bueno, al mirar por la ventana esta mañana te habrás dado cuenta de que no era así. ¿Has sentido ese cosquilleo en la nariz típico de las mañanas más duras? No es tu impresión: Lombardía ha acabado en un congelador al aire libre y Milán está redescubriendo lo que realmente significa «temblar de frío».
De hecho, en el norte de Italia persiste una fase de tiempo estable caracterizada por temperaturas invernales, estas últimas ampliamente por debajo de los 0 °C por la mañana en gran parte de la región.
Milán a los pies del hielo: temperaturas impactantes y alerta de Amsa en los barrios
Actualmente, la situación está cristalizada (literalmente). Si en el sur el ciclón Harry está poniendo a prueba Sicilia y Calabria, aquí en el norte la estabilidad atmosférica nos regala cielos despejados, pero temperaturas que parecen llegar directamente de Siberia.
La red de monitorización de Arpa Lombardia ha tomado una fotografía despiadada: en Livigno se han alcanzado los -22 °C, la temperatura más baja registrada desde 2019.
Pero no hace falta subir a 1800 metros para castañear los dientes. Incluso tú, que vives a la sombra de la Madonnina, habrás notado que el aire ha cambiado. En la llanura, las temperaturas han bajado muy por debajo de cero, con picos de -8 °C al noroeste de Milán y -5 °C en Varese.
Para hacer frente a esta situación,Amsa ya ha activado el plan antihielo en más de 200 calles de Milán, con vehículos esparcidores de sal que trabajan sin descanso para garantizar la seguridad de las vías.
Previsiones para el fin de semana: la llegada del ciclón Kirstin y el riesgo de nieve
Si te estás preguntando si podrás organizar una excursión fuera de la ciudad o un aperitivo al aire libre (quizás con estufas), la respuesta es compleja. Una amplia zona de bajas presiones sobre Europa occidental está a punto de cambiar las cartas sobre la mesa. Entra en escena el ciclón Kirstin, una perturbación atlántica que traerá consigo humedad e inestabilidad.
Estos son los detalles para los próximos días:
- Viernes 23 de enero: el cielo estará nublado y cubierto. A última hora de la mañana comenzarán las precipitaciones débiles. ¿La cota de nieve? Muy baja: entre 300 y 600 metros, pero cuidado con la noche del viernes al sábado, porque podrían aparecer algunos copos de nieve incluso entre Milán y Turín.
- Sábado 24 de enero: será un día intermedio. Se verán algunos rayos de sol por la mañana, pero la nubosidad volverá a ser densa por la tarde. El límite de nieve subirá hasta los 800 metros, transformando la nieve de la llanura en una molesta llovizna.
- Domingo 25 de enero: es el día de mayor riesgo. Los modelos prevén cielos grises y lluvias generalizadas en toda la llanura lombarda, con abundantes nevadas en los Alpes y Prealpes por encima de los 800 metros. En resumen, el fin de semana no parece querer dar tregua a quienes buscan el sol.
¿Frío anómalo? No, es el «frío de siempre» (a la espera de la Merla)
Muchos de nosotros nos estamos sorprendiendo por estas temperaturas, pero la verdad es que los últimos años nos han «mimado». ¿Te acuerdas de la Navidad de 2023? Había casi 20 °C en la llanura del Po, un clima más adecuado para una excursión otoñal que para los regalos bajo el árbol. Eso sí que era anómalo.
Como han explicado varios meteorólogos,el frío de estos días es simplemente lo que antes era normal hasta finales del siglo pasado.
Desde el año 2000, episodios similares se han vuelto poco frecuentes, haciéndonos olvidar que tener -5 °C en Milán en enero no es un evento apocalíptico, sino la esencia misma del invierno padano.
Además, os estáis acercando a los famosos Giorni della Merla (29, 30 y 31 de enero). La tradición popular los señala como los días más fríos del año y, a juzgar por las corrientes polares que se avecinan, este año la leyenda podría confirmarse plenamente.
¿Qué hacer en Milán cuando hace frío? Consejos para sobrevivir al fin de semana

Dado el tiempo incierto y el riesgo de hielo, el principal consejo es moverse con precaución, especialmente por la noche y a primera hora de la mañana, cuando las zonas de sombra pueden ocultar placas de hielo traicioneras.
Si tenías pensado dar un paseo, ¿por qué no optar por una visita a los museos? Milán ofrece refugios cálidos y culturales perfectos para ignorar la lluvia del domingo.
Si, por el contrario, eres un amante de la buena mesa, este es el clima perfecto para comer un risotto alla milanese con ossobuco o una cotoletta en una de las tabernas históricas de la ciudad: nada calienta el corazón como los platos tradicionales cuando el termómetro marca cero grados.
La próxima semana comenzará con una breve mejora el lunes 26, pero solo será un respiro antes de una nueva perturbación prevista para el martes 27. En resumen, ten a mano la bufanda y el paraguas: este año, el invierno ha decidido ponerse serio.